Hosaín Sabag, Más que sangre árabe
Pasan los años y más se maravilla del “trabajo” realizado por su padre. Hosaín Sabag Castillo, senador de la República, no niega en absoluto cuánto influyó en él la presencia de Mohamad Sabag, llamado en Chile “Manuel”.
“Si hay algo que se echa de menos hoy en día es el tema de la formación familiar”, señala. “Mi padre, como la mayoría de los hombres árabes, lo que más valoraba fue a su familia. A sus hijos trató de traspasar sus valores, el máximo de educación y dar el ejemplo del trabajo”, expresa. “Si usted se fija en los modelos sociales, en todos los hogares árabes el padre sigue mandando, aún cuando él tenga una muy avanzada edad. Los hijos, a su vez, respetan y veneran a sus padres. Esto hace que la familia, por costumbre, se mantenga siempre unida”, asevera el senador.
Si sus recuerdos de infancia son nítidos, las enseñanzas de su padre también están vivas. “Mi padre era musulmán chiita. Oraba cinco veces al día, sagradamente. Eso lo heredamos. Pero más allá de los conceptos religiosos, lo que más destaco de mi padre es la consecuencia profunda entre el principio religioso y el desarrollo en su vida diaria. Me refiero a que siempre hubo perfecta consecuencia entre lo que él creía, decía y lo que hacía”, comenta Sabag.
La religión se extendió a algunos hermanos Sabag Castillo, no de manera obligada, de por cierto. “Admito mantener principios fundamentales de la religión musulmana. Acá parece muy raro lo que digo, pero no hay que olvidar que es la primera religión del mundo; grandes pensadores que han estudiado el Islam han terminando siendo religiosos”, asevera, lamentando que la fe musulmana se esté desvirtuando a través de las acciones de los fanáticos religiosos.
Conciencia social
Hosaín Sabag Castillo admite sin ningún lugar a dudas que sus valores políticos se originaron del principio de la corrección de su padre, Mohamad Sabag. “Lo mismo el sentido del servicio y también de protección hacia los más desvalidos, la ayuda hacia los demás, que creo son factores determinantes de mi vida”, expresa el senador de la República.
Pero los recuerdos del padre no sólo se limitan a lecciones. La cocina es una herencia de la que el senador Sabag se enorgullece ciento por ciento. “Mi padre era un gran chef, preparaba todo tipo de platos, todos deliciosos. Luego le enseñó a mi señora (Fresia Villalobos) cómo prepararlos, y ella los reproduce prácticamente todos”, expresa la autoridad.
Y aunque el senador recuerde a su padre con afecto y admiración, es imposible no hacerle una pregunta clave: ¿era machista Mohamad Sabag? “Por su origen árabe, muchas de sus posturas tenían un sentido machista. Pero es relativo, porque el respeto a la mujer que tiene el árabe es muy grande. Incluso en el Corán está el tema del respeto a la mujer, que es prácticamente sagrada. Además debe comprender que vivíamos en otra época y toda la situación era diferente… no me atrevería a tildar sólo de ‘machista’ a mi papá”, expresa Hosaín Sabag Castillo.
La gratitud hacia el padre y hacia el árabe que fue Mohamad Sabag es eterna en el senador de la República. “La filosofía de los hombres de Medio Oriente es así, recta. Usted siempre va a encontrar a muchos hombres de origen árabe que se dedican al servicio público, lo hacen muy bien, le ponen su pasión. En mi caso, con Jorge (su hijo, diputado) hemos tratado de estar siempre con la gente, más allá de los periodos de campaña. Esa es la misión nuestra y de alguna manera lo que mi padre quería de mí”, concluye el senador.
Por Paulina Pérez Diez, (Fuente: www.cabrero.cl)