Máximo Puffe
Nació en Alemania, en 1872. Hijo de Heinrich Puffe y Karoline Dittmar. Desde joven soñaba con tierras lejanas donde forjar un nuevo porvenir, por lo que, una vez que se tituló de ingeniero agrónomo, viajó a América.
Después de pasar por Argentina, llegó a Chile, cuando sólo tenía unos 22 años de edad. "Recorrió los campos que se extendían entre el río Itata y Laja o "llanos del Laja", que estaban formados por inmensas sabanas de candentes arenas en el vera- no y fríos pantanos desiertos en invierno"13.
Hasta que llegó al Salto del Laja, la contemplación de la incomparable belleza del paisaje lo indujo a buscar terrenos en el sector para asentarse definitivamente.
Después de reunir algunas economías logró comprar un predio a la familia Larenas de Concepción, en el año 1897. Ese campo tenía 1.600 hectáreas planas y arenosas, y en uno de sus extremos un receptáculo de aguas, debido a lo cual se le denominó La Aguada. Allí ideó su plan maestro para dar vida a las inertes tierras.
Aunque la hacienda pertenece a la comuna de Yumbel, es importante destacar la figura de un hombre notable, dada la contribución decisiva en el movimiento laboral y comercial de los pueblos vecinos y de toda la región. Una vez obtenida la merced para extraer aguas del río Laja, un poco más arriba del Salto, se puso manos a la obra y el canal fue avanzando metro a metro. Después de años de esfuerzo se produjo el milagro de la vida e inmediatamente construyó una presa para generar energía eléctrica que le permitiría industrializar su hacienda. Don Máximo se dedicó a desarrollar un vasto plan agrícola, ganadero, forestal e industrial. Largo sería enumerar las múltiples faenas que allí se realizaban y de la gran variedad de productos que diariamente salían a los mercados de su hacienda.
Los siguientes datos nos ilustran la magnitud de la actividad económica, después de casi cuatro décadas de incesante trabajo: más de 700 personas laboran- do, 40.000 quintales de harina flor al año, 700.000 huevos anuales, más de un millón de litros de leche elaborados anualmente, y estamos hablando de la década del 40 del presente siglo. Debido al dinamismo desplegado por Puffe, sus campos se hicieron estrechos, por lo que arrendó el fundo Salto del Laja, con 1.200 hectáreas.
Luego de su fallecimiento, ocurrido en 1935, su hijo Enrique Puffe King continuó la obra de su padre. Compró aquel fundo y como una muestra de su visión construyó un puente de concreto para unir la ribera sur del río con su isla de 12 hectáreas ubicada entre los saltos. Así inició un despegue definitivo del turismo en el hermoso sector de renombre internacional, cuyo salto principal se ubica en la comuna de Cabrero.